Una nota del Dr. Witherspoon
La necesidad de cambiar: Construyendo un futuro financiero sostenible
Estimada comunidad del Distrito 65,
Al comienzo de este año anno, compartí una idea secnilla: la menor manera de predecir el futuro, es crearlo. Trabajando como superintende en varios sistemas escolares durante casi cuatro décadas, he llegado a creer profudnamente en esta idea. Creo que este es uno de esos momentos para el Distrito 65.
Esta noche, compartimos con la Junta Directiva de Educación y con nuestra comunidad, un sendero propuesto hacia un futuro más sustentable financieramente para nuestro distrito. Es un camino que requerirá decisiones difíciles, incluyendo aproximadamente $20 millones en reducciones para el año fiscal 2028 y el cierre adicional de dos escuelas más, a medida que alineamos mejor nuestra contratación de personal, nuestros programas, operaciones e instalaciones con los estudiantes que atendemos y con los ingresos disponibles para apoyarlos.
Sé que mis palabras llevan un gran peso. Nuestra comunidad ha experimentado desafíos tremendos en los últimos años. Nuestro personal ha experimentado reducciones e incertidumbre. Las familias has experimentado cierres de escuelas, cambios en los límites de áreas de asistencia y transiciones. Estas decisiones no tienen que ver solamente con un mero acto de balancear un presupuesto. Afectan personas, relaciones, tradiciones respetadas y els entido de comunidad que sé que muchos de nosotros sostenemos profundamente.
El peso que esto ha crobrado, pesa mucho. Esa es una de las razones por las que creo, al igual que mi equipo, que necesitamos avanzar de manera diferente.
Durante mucho tiempo, el Distrito 65 ha estado funcionando en un ciclo de administración de crisis financiera. Esto ha significado hacer varias rondas de reducciones y después regresar un año después a confrontar muchos de los mismos desafíos estructurales. A medida que pasa cada año, el desafío financiero se vuelve más grande y las opciones disponible para abordarlo se muelve más difícil.
Este ciclo provoca incertidumbre en nuestro personal y en las familias, hace más difícil una planeación a largo plazo bien meditada y distrae la energía y atención del trabajo que debiera siempre ser el centro de nuestro vital distrito escolar: educar y apoyar a los niños de n uestra comunidad.
Nuestros desafíos financieros son muy reales y nuestros déficits estructurales no son nuevos. Nuestros costos continuan creciendo más rápido que nuestros ingresos. La inscripción ha disminuido en tanto que muchas de nuestras estructuras de contratación y de operaciones se establecieron para un distrito más grande. Mantenemos más edificios escolares que lo que requiere nuestra inscripción actual, a la vez que también enfrentamos necesidades sigfnificativas dentro de nuestras envejecidas instalaciones.
Aunque se han llevado a cabo reducciones sustanciales, nuestra trayectoria actual sigue siendo insostenible. El seguir manejando estos desafíos año tras año no es un plan para el futuro. La ruta presentada esta noche tiene la intención de cambiar esa trayectoria.
Se requiere un replanteamiento significativo en este momento para dejar atrás los recortes recurrentes de gran magnitud -propios de una situación de crisis- y avanzar hacia un distrito donde las decisiones financieras sean más predecibles y sostenibles. Y mientras inicia este trabajo con nuestras finanzas, no puede finalizar ahí.
La presentación de esta noche se enfocó en el “por qué”, no necesariamente en el “cómo”, presentaremos una solución integral en la reunión de la Junta Directiva el 13 de octubre. Más importante aún, esta es una oportunidad para reflexionar con una perspectiva más amplia acerca de cómo debería verse el Distrito 65 para las generaciones futuras.
Tenemos mucho que vale la pena proteger. Nuestros estudiantes tienen acceso a experiencias de aprendizaje fabulosas, programas especializados, crecimiento socioemocional y oportunidades para descubrir sus intereses y fortalezas. Aprenden junto con una increíblemente diversa comunidad de compañeros y están apoyados por un grupo de talentosos educadores y personal de apoyo que se preocupan profundamente de su éxito.
En última instancia, la sostenibilidad financiera consiste en proteger nuestra capacidad de ofrecer esas experiencias, no solo para los niños que asisten a nuestras escuelas hoy en día, sino también para aquellos que ingresarán en ellas dentro de cinco, diez o veinte años.
Queda mucho trabajo por delante antes de tomar las decisiones definitivas. En las próximas semanas, organizaremos varias reuniones comunitarias destinadas a ayudar a las familias, al personal y a los residentes a comprender mejor nuestra realidad financiera y la vía de actuación propuesta. Estas reuniones tienen como propósito principal comprender lo que estamos observando y construir una comprensión compartida.
Sé que nos esperan conversaciones difíciles. También habrá preguntas, inquietudes y diferentes perspectivas sobre cómo avanzar. Eso es comprensible e importante. Pero también espero que no perdamos de vista la oportunidad que tenemos ante nosotros.
Podemos continuar reaccionando al futuro a medida que este llega, o podemos comenzar a crearlo juntos. Podemos tomar decisiones críticas ahora, las cuales traigan una mayor estabilidad a nuestras escuelas, permitiéndonos invertir nuestros recursos donde tengan el mayor impacto para nuestros estudiantes, y posicionar al Distrito 65 para que siga siendo un sistema de escuelas públicas sólido y dinámico para las generaciones venideras.
Ese es el futuro que creo que es posible para nuestro querido Distrito 65. Y esa es la razón por la que este trabajo es necesario. Gracias por su continua colaboración.